viernes, 16 de agosto de 2019

Rutina

Suena un avión, pero lo tapan las nubes. El día esta pesado como los sueños que no levantan y se quedan atrapados en la música, sin despegar, unas notas repetitivas, como las hilachas que cubren el cielo. 
La vida pasa como el aeroplano y te preguntas cual será la próxima rutina que te pare, la próxima obligación que te atrape, hasta que empieces a soñar en alturas y despegues de tu minimalismo hasta alcanzar ritmos nuevos, nuevas melodías exóticas y resonantes, vientos desconocidos y paisajes aun no hollados.
Y frente a tus sueños de viajes está la vida pequeña, los pasos medidos, las costumbres pequeñas, los hábitos que atrapan, las huellas repetidas que hacen la vida segura y a la vez anclada. 
Quizás la revolución debiera empezar desde dentro, desde el jet de tu cerebro, volando hasta romper la distancia entre tu nube de costumbres y el presente distinto de tus conexiones, infinitas variaciones de una realidad sin explorar aún.

viernes, 9 de agosto de 2019

Infancias

Me cuesta recordar mi infancia, pero hay algunos episodios que de tanto repetirlos vuelven vívidos, como aquella vez en que me invitó una amiga de la escuela a dormir a casa de su madre, que vivía en una comuna. Recuerdo montones de abrigos, habitaciones oscuras y colchones en el suelo. Una aventura, si no fuese porque cuando volví a mi casa me habían contagiado la sarna; meses de curas y picores. Y lo peor, se lo pasé en verano a mi prima quien creo que aún me sigue odiando por ello. Ella limpia, ella con servicio, ella tradicional y acomodada. 
Este verano contacté de nuevo con mi amiga de la escuela y quedamos en la playa a tomar algo: sol y sombrillas, arena dorada, mar cálido y cervezas frescas. Estaba con su hermana, sus hijos jugaban en la arena y ellas hablaban de su madre,
A- ¿Recuerdas aquella vez que nos llevó con cinco años al concierto e íbamos dormir en la playa y empezó a llover? Un taxista nos paró y nos preguntó a las cuatro de la mañana ¿que hacéis solas a estas horas en la carretera?  
B- Una aventura
A-Sí, mamá no nos hacía croquetas.
B-Bueno, ahora de mayor sí. 
A-Y yo no soportaba ir a playas nudistas, me daba vergüenza, sentarme en el mismo sitio en el que otra persona había puesto el ojete. 
B-Pues a mí me gustaba estar desnuda, libre.
Ellas ahora madres, recuerdan su infancia comparándola con la de sus hijos. Una, buenos recuerdos, y la otra quejándose. Dos posturas, dos maneras de vivir un mismo hecho y yo sonrío, no soy madre, pero entiendo sus sentimientos, no comparto sus recuerdos, pero mi aventura permanece. Maneras de vivir… madres, infancias…

sábado, 27 de julio de 2019

Besos salados

Sabor a orilla y mar cálido, conchas en los ojos y tentáculos en las manos, escamas en la piel y aletas en los pies, pasa nadando cual anguila flexible y bajo el mar te besa salado. Sueños de verano. Imposibles anotaciones a un presente sin saldo.

jueves, 11 de julio de 2019

Voz

Ella nadaba en la playa azul turquesa de la isla con sus amigos del pueblo y algún extranjero que se acercaba en verano. Chapoteaban, buceaban y alcanzaban la orilla en varios idiomas. Su piel tostada y sus manos conducían la bicicleta, arriaban las velas del barco. Días de Aftersun, juegos y risas con la piel brillante. La música siempre la acompañaba, en campamentos de guitarra y hogueras, en improvisaciones sobre la arena a la puesta de sol, tocando las cuerdas, en noches de soledad practicando en casa.
 Un día uno de esos amigos de verano le propone grabar una maqueta e ir a Madrid a llevarlo a productoras, puede quedarse en un apartamento vacío, él la ayudará.
Y viaja a la ciudad de neones y semáforos, de brillos de carteles y aceras duras y al final las promesas se disuelven en el asfalto caliente, se gasta todos los ahorros, la soledad del piso se le hace cueva sin eco, y vuelve a la isla.
Ahora toca por las noches en la piscina junto al mar, viendo el brillo dorado de las farolas flotar en el agua negra de noche. Olor a colonia y a crema hidratante. Y ya no añora el relumbrar de los neones, hace bolos en hoteles y fiestas, en bares y salones para turistas, pone su voz a canciones ajenas, y sobrevive cantando y haciendo sonar la guitarra. 
Un día su voz se cae al agua y no logra rescatarla, no suena más.

lunes, 1 de julio de 2019

Caer

Caer por un desagüe, avanzar por kilómetros y kilómetros de tuberías en bajada libre, junto a los desechos y el agua sucia, días y meses. Llegar al mar, amplio, inmenso, ver los peces y las algas, la vida fluyendo. Descubrir entonces, entre brazada y brazada que el único lugar dónde quieres estar es al principio, dónde empezó todo, en el mármol blanco donde está el sumidero.,

lunes, 24 de junio de 2019

Saltar

Conejos saltando cerca de las vías del tren, cerca de una fábrica abandonada, sin importarles la fealdad caótica del entorno. Haciendo suyo el paisaje y la alegría de avanzar viviendo entre las ruinas. Como deberías hacer tu con las de tu espacio. Adaptarte y seguir saltando impávida entre pedazos rotos.

jueves, 6 de junio de 2019

estados

Dicen que no sale, que está deprimida, que no se mueve del sofá, pero yo sé que se ha escurrido por la casa, que se ha disuelto por las rendijas, que ha entrado a formar parte de cada rincón de cada grieta, de cada mueble, que se ha vuelto líquida como sus amores pasajeros como sus relaciones lánguidas, como sus palabras sin fuerza. Algún día, cuando vuelva el frío se solidificará y volverá a reconstruirse aunque ella sienta ahora que se evapora con el calor y que es como una nube que vuela ingrávida por los paisajes de su memoria rota.