miércoles, 8 de noviembre de 2017

Escaleras


Tras perdonarle hasta el infinito, él la tiró por las escaleras, y ella cayo a lo más hondo del rellano helado, pero despacito, sin apenas fuerzas, subió el primer escalón menos frío de “la próxima me mata”, subió el segundo mientras recuperaba la tibieza de “mis hijos no pueden ver esto”, subió el tercero mas cálido aún de” no va a haber mas reconciliaciones”, subió el cuarto , ya templada de “esta va a ser la última vez”. Hasta que acalorada llegó al rellano, y como el se había ido, recuperó el tono y llamo por teléfono al número de atención al maltrato, y con la voz encendida denunció, y se fue de casa bajando las escaleras a paso precipitado. A partir de ese momento no la abandonó la calidez y empezó una nueva etapa de ir erguida , y no dejar de ascender por las escaleras del amor propio.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Apostar al As


Toda la vida tapándose los miedos y las inseguridades con una espesa capa de maquillaje , acatando las órdenes de un marido policía que le dictaba que jersey ponerse o como llevar la falda : ni demasiado larga ni demasiado corta, y con esa no salgas que es demasiado suelta. Pero se murió su Pepe y aunque pasó una temporada oscura lamentándose por su perdida , moqueando su disgusto y sin saber que es lo que tenía que hacer; un día la llamó su amiga Puri esa que era delgada y resuelta, no como ella redonda y remilgada, y la invitó a una partida de cartas y se le abrió el horizonte, ahora pese a su poca pensión no pisa por casa y queda con Mari y Cecilia para apostar al as, va al cine con Marisa e incluso se ha apuntado a clases de salsa y sonríe  al profesor. El pelo cada vez mas cardado subiendo a las alturas de su nueva situación que vive con intensidad,¿ quien le iba  a decir que a su edad se atrevería a ponerse ese vestido que tanto odiaba su marido,? ¿y por qué no había descubierto antes la calle y sus alegrías,?, ahora es una experta en escaleras de color y envites y florece pasito a pasito , taconeando airosa.

viernes, 20 de octubre de 2017

Mar


Surfea las olas manteniéndose en pie, mientras los peces nadan bajo la tabla, sorteando y acoplándose a las corrientes. Debajo palpitando con las mareas las sardinas y las ostras, los tiburones y estrellas de mar, los cangrejos y cabrachos. Pero ella surfea ajena al movimiento, concentrada, intentando mantener el inestable equilibrio de permanecer erguida, sintiendo sus mareas internas, sus músculos y su propio mar interior. que ondea adentro fluyendo con sus pensamientos, creando corrientes y olas. Al final llega a la playa y se queda mirando el azul marino de la superficie, el romper de las olas, el movimiento,  y con eso le basta.

domingo, 15 de octubre de 2017

Primeras letras



Prepara bolígrafo y libreta cuidadosamente para su primer día de clase. La emoción en las mejillas y en la mirada ansiosa. Cuando entra la profesora no puede contener la sonrisa, la escruta e intenta adivinar sus próximos pasos, sus oídos atentos a cada palabra, sus manos aún patosas revolotean inquietas. Admira el aula y a sus compañeros, repasa sus gestos y sus ropas, nerviosa y agitada.  Una clase que le cambiara la vida, sabe que nunca volverá a ser la misma y se aplica concienzuda. El mundo se abre para ella cuando la profesora escribe una  a en la pizarra  y ella intenta copiar la grafía con dificultad. Tiene sesenta años y va  a clases de lectoescritura. Se siente como la niña que pudo haber sido pequeña y frágil como esa letra dibujada en el encerado a la que seguirán muchas otras.

martes, 5 de septiembre de 2017

Cuevas


Busco un hueco en el que resguardarme de las lluvias y encontrarme en las guaridas mas antiguas, las cuevas de los ancestros, un hueco en el que protegerme de las inclemencias y los reveses de las perdidas y los desconciertos y solo lo hallo en las palabras y en los libros que me ofrecen otras vidas y otros paisajes a veces agrios y mas sorprendentes, y me escurro por sus recovecos y sus vericuetos, por sus meandros y sus dunas, sus desiertos y oasis, sus mares y playas, sus cimas y planicies, sus emociones y agravios sus miserias y bondades, sus duelos y alegrías y siempre salgo indemne aprendo de sus misterios sin mancharme, sin que la mugre me agrie el carácter, sin que el dolor atenace mis huesos y después estoy lista para salir a recolectar de los estantes los frutos que el Super me ofrece y cazar nuevas historias entre la fauna que me rodea y de la que formo parte.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Solo un gesto y..

Tuerce el gesto y se incendian todos los bosques, tuerce el gesto y se mueren todos los bambis de Disney, tuerce el gesto y las estrellas se apagan y se inundan todas las casas, y el mar se seca, y se me cae el mundo a un agujero negro y lloran todos los vencejos y así podría seguir hasta el infinito, pero al caer en el precipicio pienso en todos lo gestos de aprobación y en todos los gestos que me quedan aun por ver y entonces afirmo que no vale ni una margarita pisoteada, que ese gesto es una simple circunstancia y que pese a su existencia aun me quedan miles de apoyos por ver .

Y resurjo del precipicio y contemplo el paisaje soleado y reconstruyo mi yo herido, y planto una semilla para verla crecer afirmativa,  y riego mi exageración de paciencia , y construyo con el aprendizaje de que quizás necesite mejorar  y tenga que revisar mis bambis, mis mares, mis estrellas, mis mundos y mis vencejos para que no dependan de una única mirada y quizás sea necesario aprender para olvidar en el cajón de los recuerdos esos gestos esquivos  que al fin y al cabo no son más que pasado. Y mejorando se plantaran mas árboles y sus troncos guiarán los futuros, fuertes anchos con anillas superpuestas y hojas frondosas, con ramas y frutas que comer y  el gesto queda en un rincón frente al árbol que crece y arraiga y sube y se eleva erguido y ¿por que no?, orgulloso